"Crisis y oportunidades"

“Una breve reflexión sobre el Brexit y la oportunidad de construir una Europa más fuerte.”

"Más y mejor Europa"

“El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatídico. Lo que cuenta es el valor para continuar.” (Winston Churchill)

sábado, 17 de junio de 2017

Apuntes de la Transición II: La Ley para la Reforma Política.


Tras el nombramiento de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno y la conformación del mismo, se establece como prioridad la elaboración los instrumentos legales necesarios para instaurar la democracia. Como ya comenté en mi anterior post, el objetivo era cambiar de régimen, yendo de la “ley a la ley” evitando cualquier tipo de revolución que pusiera en peligro la ya de por sí frágil, situación del país.

El 10 de septiembre de 1976 se presenta ante las Cortes Franquistas el anteproyecto de Ley para la Reforma Política. Tras una tramitación no exenta de dificultades, la ley era aprobada el 16 de noviembre con 425 votos a favor, 59 en contra, 13 abstenciones, y 34 ausencias. Una ley, con rango de Fundamental, que suponía una sentencia de muerte del régimen de Franco y a la vez, el inicio de la Transición hacia la Democracia.
Fue sometida a referéndum el 15 de diciembre en el que participó el 77% del censo electoral. El resultado fue abrumador. El 94,17% de los votos fueron afirmativos. Ya no había marcha atrás.

Aprobación de la Ley para la Reforma Política
La Ley 1/1977 de 4 de enero consta de apenas 5 artículos, tres disposiciones transitorias y una final. Una norma muy breve que, sin embargo, establecía los principios elementales sobre los que se construiría la democracia. A saber:

  1. Soberanía nacional y supremacía de la Ley, bases de un Estado de Derecho (art. 1.1)
  2. Inviolabilidad de los derechos fundamentales y vinculación de los órganos del Estado (art. 1.2)
  3. La institución de la Corona (art.1.3 y art 5)
  4. La elección por sufragio universal, directo, y secreto de las Cortes. El rey tenía potestad para designar a una quinta parte del Senado. También nombraba al Presidente de las Cortes y del Consejo del Reino. (art. 2)
  5. La iniciativa de reforma constitucional, que correspondía al Gobierno y al Congreso. Se establece una tramitación específica para la elaboración de la Constitución (art. 3 ap. 1 y 2)
  6. La Constitución aprobada por las Cortes será sometida a Referéndum. (art.3.3)
  7. Tramitación legislativa ordinaria (art.4)
  8. Finalmente, las disposiciones transitorias regularon los criterios a seguir para las elecciones de las Cortes, las Comisiones de los arts. 12 y 13 de la Ley de las Cortes y los reglamentos provisionales de las Cámaras.

Sin embargo, esta ley no era suficiente. Tras su aprobación desde el Gobierno se llevaron a cabo diferentes actuaciones que contribuyeron a poner fin a las viejas estructuras franquistas. Cronológicamente, mencionamos las más relevantes:

4/1/1977: supresión del Tribunal de Orden Público
4/1/1977: se retira a la jurisdicción militar las competencias en terrorismo
8/2/1977: la Junta de Jefes de Estado Mayor se vincula al Presidente del Gobierno. Días antes se prohíbe a los militares profesionales actuar en política.
8/2/1977: Los partidos políticos sólo necesitan inscribirse, sin autorización administrativa
4/3/1977: se amplía la amnistía de julio de 1976. Sólo se excepcionan los delitos de sangre con intencionalidad política.
18/3/1977: aprobación del RDL que regulabas las normas electorales. Se establece el sistema proporcional D´Hont
1/4/1977: se disuelve el aparato del movimiento nacional, se retira el yugo y flechas de Alcalá 44 y se aprueba el decreto ley de libertad de expresión e información
Sábado santo 1977: se legaliza el Partido Comunista
15/6/1977 se celebran las primeras elecciones democráticas con la concurrencia de más de 300 siglas. Se le denominó “la sopa de letras”. UCD ganaría las elecciones y Suárez sería el primer presidente electo democráticamente tras la dictadura.


Como se desprende, la actividad durante el primer semestre de 1977 fue frenética. La celebración de las primeras elecciones democráticas suponía un reto apasionante. Dotar a España de una normativa electoral moderna y legalizar los partidos (para legitimar las propias elecciones y reafirmar la Transición) eran los primeros pasos, pero no los únicos.

Avance: La legalización de los partidos El procedimiento electoral de 1977. Los resultados. Las Cortes Constituyentes.

domingo, 19 de febrero de 2017

Apuntes de la Transición I: Adolfo Suárez, Presidente del Gobierno

 El próximo 15 de junio celebraremos el cuadragésimo aniversario de las primeras elecciones democráticas tras la dictadura. Dicha efeméride nos da la oportunidad de retrotraernos a los años 70 del pasado siglo y revivir uno de los momentos más importantes de nuestra historia reciente, la Transición Española.

El 1 de Julio de 1976, el Presidente Arias Navarro presentaba su dimisión al Rey. Se iniciaba así el procedimiento establecido en la Ley orgánica del Estado de 10 de enero de 1967 para la elección del sucesor al frente del Gobierno.

De conformidad con el art 14 de la norma, el Consejo del Reino debía elaborar una terna de candidatos que, por medio de su Presidente, presentaría al Jefe del Estado. De dicha lista, el Rey designaría a uno de ellos Presidente, por un periodo de 5 años. (art. 7)

Las reuniones de aquellos días fueron un juego de astucias y habilidades. El objetivo era incluir en la terna a un político joven, que no había hecho la guerra, ni escrito libros, ni pertenecido a ninguna élite dominante ni se había integrado en los círculos de poder de la época (1): Adolfo Suárez González. A juicio del Rey y Torcuato Fernandez-Miranda, era la persona indicada para pilotar con acierto la Transición. Sin embargo, la tarea no era sencilla.

Ante todo, no debía notarse que existía un candidato oficial por lo que la operación debía ser discreta. El primero en proponer a Suárez fue Miguel Primo de Rivera, junto a otros 31 candidatos. En sucesivas votaciones fueron cayendo oponentes de la talla de Manuel Fraga o José María de Areilza. Finalmente la lista definitiva la conformaron Federico Silva Muñoz, Rodolfo López-Bravo y Suárez.

A la salida de la última reunión, Fernández-Miranda comentaba a al grupo de periodistas que cubrían la noticia: “Estoy en condiciones de ofrecer a Su Majestad, lo que Su Majestad me ha pedido” Sus palabras, sin duda, constituían el pórtico de uno de los periodos más apasionantes de nuestra historia reciente.

Tras la correspondiente comunicación al Rey, D. Juan Carlos designaba a Adolfo Suárez Presidente del Gobierno (Real Decreto 1561/1976, de 3 de julio) Era, sin duda, una apuesta de futuro, no exenta de riesgos. 

BOE» núm. 160, de 5 de julio de 1976, páginas 13129 a 13129

A partir de dicho momento los acontecimientos se sucederían con una rapidez asombrosa. En menos de un año se destruyeron todas las estructuras del franquismo, se legalizó a la oposición, y se convocaron las primeras elecciones democráticas con absoluta normalidad. Ese era el camino y el objetivo: un cambio de régimen yendo de “la ley a la ley” Una transición pacífica, sin revoluciones, cuyo único adjetivo fuera el de “normal” Y así fue gracias a la Ley 1/1977 de 4 de enero, para la Reforma Política.

Avance: ¿Qué regulaba la Ley 1/1977? ¿Qué implicaba para las Cortes franquistas? ¿Cuándo se legalizó el PCE? ¿Cómo se regularon las primeras elecciones democráticas? 

(1) Ónega, Fernando. "Puedo prometer y prometo. Mis años con Adolfo Suárez", pág 56